Los logros que un jugador de tenis consigue en París no se miden por el último punto jugado. En una pista como la de Roland Garros también pesan las horas de entrenamiento que nadie ve, la capacidad de levantarse después de un set duro y la madurez para competir contra los mejores sin perder un ápice de ambición. Martín de la Puente cerró su participación en Roland Garros 2026 sumando a su trayectoria la experiencia de unas nuevas semifinales en individuales y otra final en dobles. No hay títulos, pero sí Se va de París con la certeza de haber competido en el lugar donde se exige estar a la altura cada día.
Una semifinal individual que confirma una increíble regularidad
Alcanzar las semifinales individuales de un Grand Slam no es una anécdota dentro de una temporada. Es una señal clara de continuidad en la élite del tenis en silla de ruedas.
Martín llegó a esa ronda después de superar en cuartos de final al japonés Takuya Miki en un partido de enorme exigencia: 6-4, 2-6 y 7-6(8), remontando un 0-4 en el desempate decisivo. Ese tipo de victoria no se explica únicamente por calidad técnica, sino también por carácter, paciencia y confianza en el trabajo.
Competir ante el número uno mundial
En semifinales esperaba Tokito Oda, actual número uno mundial y uno de los grandes referentes del circuito. , el gran dominador del circuito. El primer set fue una batalla de máximo nivel, resuelta en el desempate. El marcador final, 7-6(4) y 6-2, dejó fuera de la final a Martín, pero también muestra una realidad importante: competir de tú a tú en esos escenarios exige una preparación enorme.

Una nueva final de Grand Slam en dobles
El torneo parisino también dejó una gran noticia en la modalidad de dobles. Martín de la Puente y Stéphane Houdet alcanzaron la final de dobles, donde se enfrentaron a Alfie Hewett y Gordon Reid, una de las parejas más fuertes del circuito internacional . la pareja más fuerte del circuito internacional
Para Martín, esta nueva final amplía una trayectoria de enorme valor en los grandes torneos. Ya sabe lo que es ganar un varios Grand Slam en dobles y volver a pelear por títulos de este nivel confirma que sigue instalado entre los nombres más relevantes del panorama deportivo.
Aprender también forma parte de competir
Es ley de vida en el deporte y, sobre todo, en el deporte de alta competición: determinados torneos se ganan levantando una copa, pero otros implican un premio mucho mayor en forma de aprendizaje y trabajo para el futuro. Es el caso de Roland Garros 2026, que deja puntos muy claros: capacidad para sufrir, presencia en rondas finales, adaptación a parejas de máximo nivel y experiencia acumulada ante los mejores.
El aprendizaje no suma en las estadísticas, pero sí que lo hace a la hora de contribuir al crecimiento continuado de un Martín de la Puente que todavía no ha conocido su techo.