Wimbledon volvió a exigirlo todo y Martín de la Puente respondió nuevamente compitiendo entre los mejores. El tenista vigués cerró su participación en Londres sumando a su palmarés unas semifinales en el cuadro individual y en dobles, dos resultados que vuelven a dejar patente su regularidad, el nivel actual que exhibe y, sobre todo, su capacidad para afianzarse en la élite del tenis en silla de ruedas. Ha sido una semana de gran trabajo, de partidos de máxima exigencia y de una imagen muy clara: la de que Martín sigue cimentando su presencia en las mejores plazas del tenis adaptado.

Una semifinal individual de muchísimo nivel
En el cuadro individual, Martín de la Puente se quedó a las puertas de la final tras caer ante Tokito Oda, número uno mundial y el gran favorito del torneo. El marcador final (7-5 y 6-3) no cuenta por sí solo todo lo que pasó en la pista.
Y es que el primer set tuvo al gallego muy cerca de tomar ventaja. Martín llegó a dominar 5-3 y dispuso de tres bolas de set con 40-0, una situación que demuestra el nivel al que compitió frente a uno de los jugadores más determinantes del circuito. Oda resistió, le dio la vuelta a la manga y después supo cerrar el partido.

Otro año entre los mejores en Londres
A nivel individual, iguala las semifinales conseguidas el año pasado en Wimbledon y se acerca al gran hito del año 2024, cuando se convirtió en el primer español en disputar una final individual de Grand Slam sobre la hierba londinense.
Repetir semifinales en un Grand Slam no se puede considerar como una rutina: estamos hablando de una confirmación y de una madurez competitiva que está sirviendo para que Martín también sea considerado como uno de los grandes.

Semifinal también en dobles
En dobles, Martín formó pareja con el neerlandés Ruben Spaargaren. Llegaban como segundos favoritos del cuadro, pero se cruzaron en semifinales con una pareja durísima: Gustavo Fernández y Tokito Oda.
El partido terminó 6-1 y 6-3 en contra. No fue el desenlace buscado, aunque volver a estar entre las cuatro mejores parejas de Wimbledon confirma también el buen momento competitivo en esta modalidad.

Trabajo, aprendizaje y orgullo
La semana en Wimbledon 2026 deja muy buen sabor de boca: mucho trabajo acumulado, partidos en la cumbre y la sensación de que competir cara a cara contra el número uno del mundo. Y, por supuesto, también hubo momento para disfrutar del ambiente de Wimbledon y para seguir compartiendo camino con quienes acompañan cada paso desde fuera de la pista.
Destacar el nivel mostrado, aprender de los pequeños márgenes y seguir adelante. La participación de Martín de la Puente en Wimbledon terminó en semifinales, pero reforzó una idea que cada temporada pesa más: el trabajo sigue acercando a Martín a las grandes finales.